Parece que el mundo de hoy ha dejado de lado el verdadero valor de vivir en matrimônio, de la búsqueda por la complicidad, del respeto y de la base para la construcción de la familia sobre la “roca fuerte”.
El sentido del casamiento se ha tornado cada vez más restricto a una ceremonia social y en la mayoría de ocasiones, la bendición de Dios viene siendo dejada de lado. La clave de la verdadera felicidad en la vida de pareja es antes que nada, vivir juntos: hombre, mujer y… Dios.
Más que amar y ser amado, la vida conyugal exige renuncias, paciencia, respeto mutuo y compartir “alegrías, tristezas y responsabilidades”.
Y usted que ya vive el matrimonio o que futuramente lo anhela, ¿Ya descubrió “El secreto de la vida conyugal”? ¿Todavía no?
Usted está invitado ahora a descubrirlo a través de una historia contada por sus protagonistas.
